jueves, 12 de enero de 2017

¿Qué es para ti un libro?

Rubén Darío Avalos, Encuentros con Rubén

Espero que hayas empezado con buen pie este año y, sobre todo, con muchas ganas de trabajar porque tus sueños se hagan realidad. Para el 2017 yo también tengo muchos proyectos que quiero compartir contigo. Pero antes de nada, lo justo es que te dé las gracias. Porque gracias a ti y a gente que, como tú, quiso pasar las navidades acompañada por las aventuras de los hermanos Hojaestrella, en los últimos días de 2016 se agotó la Primera Edición de «La caja de Bernit». Ahora a por la segunda. Pasito a pasito ;).

Por aquello del dicho "Gnomus is different", no terminé el 2016 con un artículo recopilatorio de lo mejor del año, ni comenzaré el 2017 con una publicación sobre mis buenos propósitos. Lo que voy a hacer es dar mis primeros golpecitos del año al teclado para hacer una reflexión. Muchos decimos que nuestra vida no sería igual si no tuviéramos libros que leer, o incluso sin poder plasmar en un papel nuestras propias aventuras. Pero hace unas semanas escuché en la radio a alguien para quien estos planteamientos no son frases manidas o tópicos. Ahora mismo te lo presento, pero antes me gustaría que te hicieras la siguiente pregunta ¿Qué es para ti un libro?...


A mí, si algún día me hacen esa misma pregunta “¿Qué es un libro?”, me encantaría ser capaz de dar una respuesta brillante, profunda y sin atisbos de clichés. Así que, si algún día alguien me la hace, permitidme que copie la respuesta de un escritor llamado Rubén Darío…, lo siento, yo me lo pedí primero ;). Pero no me refiero al Rubén Darío del siglo XIX, poeta nicaragüense y máximo representante del modernismo literario en lengua española, según Wikipedia, sino al héroe de once años, paraguayo, con quien comparte nombre. Un zagal que ante esa misma pregunta “¿Qué es un libro?”, contesta lo siguiente:
Un libro es una prueba de que el ser humano puede hacer magia.
Un libro te espera.
No se cansa de ti.
Está todo el tiempo.
Puedes compartir experiencias con él.
Te enseña.
Junto al perro, sería el mejor amigo del hombre.

Rubén Darío Avalos, Encuentros con Rubén
Dragon Battle Book, por Wetcanvas
Este gran tipo de once años tuvo entre sus primeras lecturas los clásicos infantiles de Hans Christian Andersen, o los hermanos Grimm, antes de pasar a Machado o García Márquez. Rubén es de esa clase de chavales que se expresan como una persona que hubiera vivido muchas más experiencias de las que deberían corresponder a su edad. Quizás porque los libros son para él algo más, y entre sus páginas ha vivido centenares de vidas y de aventuras. Esos libros que le han acompañado en largas noches de insomnio, o le han transportado a lugares fantásticos cuando se ha sentido demasiado «flojito», como él dice, y no ha podido salir a la calle o ir al colegio. Esos libros que son estímulo, diversión y libertad para un zagal que es uno entre doscientos mil, o por lo menos eso dicen las estadísticas.

Histiocitosis de células de Langerhans, lo llaman. Una de esas enfermedades raras que hacen que algunas células proliferen en lugares del cuerpo donde no deberían. Pero no he venido a hablar de los malos de la película, sino de los héroes que terminan por conocer todas las fechorías de sus adversarios para combatirlas mejor, de los aventureros que siempre encuentran la manera de levantarse y de los que tienen la generosidad de compartir lo aprendido con quienes les rodean.

Este chico, que llegó a España para ponerle nombre al malo, empezó a utilizar su otra pasión, la escritura, para costearse el tratamiento y la estancia por estos lares. Más allá de tener la oportunidad de echarle una mano, me encantan los cuentos. Por eso una de las primeras lecturas autopublicadas que leeré este año serán los «Encuent[r]os con Rubén».


Tengo mucha curiosidad por leer a alguien que lleva escribiendo desde los dos años, alguien para quien los libros y las historias que encierran son tan importantes, y alguien capaz de tomar las riendas de su vida para emprender el sendero del escritor. Un camino lleno de riesgos y aventuras en el que otros apenas nos hemos atrevido a dar algunos tímidos pasos.

Y para ti, ¿qué es un libro?

Me encantaría conocer tu opinión. Puedes responder en este mismo post, hacerlo por correo electrónico, o incluso a través de tu suscripción al blog, para recibir además trato enchufado y tener acceso a la Biblioteca de Meseta Tortuga, donde ya está el mapa a todo color del continente de Wolyan, y donde caerán muchas más sorpresas este 2017...

Un abrazo.

2 comentarios:

  1. Marian, de Frontera Esdrújula, al aparato.

    Una guarida, Pablo, eso son para mí. Me han ido sacando de mil encrucijadas, me han cuidado, me reparan muchos de los arañazos de la vida y me dan alegrías en forma de ideas y soluciones. No puedo imaginar una vida sin ellos. O sí. Pero es una vida chata, limitada. Además, soy como una cría hiperactiva: necesito tener cerca una buena pila de ellos que se convierten en un preciado talismán. A veces (y no se lo vayas a contar a nadie), abro uno por cualquier página, intrigada y curiosa por lo que me quiera decir. Por ejemplo, leo: "Ahora volvamos a leer. Empecemos a tomarnos en serio nuestros sueños, nuestros deseos". (El gozo de escribir, de Natalie Goldberg). Te lo dedico a ti.

    ¿Tú te imaginas alguien así, loca de atar, sin un antídoto-libro a mano? ;)

    ¡Un abrazo, Pablo, y toda la suerte del mundo en tus aventuras!

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  2. Hola, Marian.

    Me encanta tu definición y esa genial locura de abrir un libro, cualquier libro, y abrirlo por donde sea para ver qué nos quiere decir. Creo que te la voy a copiar ;D. Muchas gracias por la dedicatoria y por tus buenos deseos. Espero poder compartir y disfrutar de muchas aventuras con personas como tú.

    Un abrazo.

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