jueves, 22 de diciembre de 2016

La inclusión y la discapacidad en la literatura juvenil fantástica

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Hasta ahora, he leído mucha polémica sobre la literatura fantástica juvenil en referencia al papel que desempeña en ella la mujer, las relaciones tóxicas, la violencia sin sentido, la presencia o, mejor dicho, la ausencia de relaciones homosexuales…

Hoy quiero destapar otra caja de los truenos de la que creo que no se habla lo suficiente. Y claro, luego pasa lo que pasa: que nuestros iluminados gobernantes aprueban en 2015 un cambio en el Código Civil por el que, a partir del verano que viene, será imposible que un discapacitado visual o auditivo se pueda casar sin un dictamen médico de por medio que asegure que los contrayentes están en sus cabales (Como si existiera algún enamorado en sus cabales, por muy bien que vea o escuche ;D)... Quizás la solución a tanta ignorancia esté en trabajarla con los más jóvenes e intentar crear buenos futuros gobernantes. ¿Cuál es la presencia de personas discapacitadas en las novelas de fantasía juvenil? ¿Dónde está la inclusión y la discapacidad en la literatura juvenil fantástica?...

Hace unos sábados, presenté mi novela en Madrid. Algunos amigos me acompañaron in situ y otros tantos lo hicieron en la distancia, incluso sin darse cuenta de que los tenía muy presentes. En esta otra entrada te conté lo bien que lo pasamos, pero hoy te quiero hablar de algunos de esos amigos de toda la vida. Cuando yo era niño, mucho antes de la era WIFI, la mayor parte de los juegos eran presenciales. Aquello te obligaba a relacionarte con tus vecinos y compartir con ellos los juguetes, las anginas y la varicela. Pues en mi bloque vivía una familia numerosa en la que no había una, sino dos chicas albinas. Y fue con ellas con las que compartí la mayor parte de esos juegos en los que vamos forjando las bases de lo que seremos en el futuro.

Si la realidad fuera como la que narran esas historias de fantasía y ciencia ficción que leemos jóvenes y adultos, me habría criado jugando con hijas de extraterrestres, capaces de quemar a la gente con solo mirarla… Habría compartido meriendas con esclavas del mal… o con jóvenes que no veían muy bien, pero a cambio tenían el resto de los sentidos superdesarrollados.

Pues no. Se trataba de unas niñas que tenían los ojos y el pelo de un color que nadie más tenía, unas chicas que se pegaban el papel a la cara para poder leer y que me tapaban media tele cuando la veíamos juntos (Aunque como era la vigésima vez que Darth Vader le cortaba la mano a Luke, tampoco importaba demasiado, jeje). Ni siquiera eran ninjas o grandes guerreras (Al menos no todavía, porque una de ellas hoy en día acumula varias medallas olímpicas y es una referente del judo nacional). Eso sí, lo que tenían muy desarrollado era el sentido del humor. ¡Qué ratos más buenos!

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Traed al sordo "pa" que mire a ver qué es esa señal, que es capaz de distinguir
entre 300 gamas de color verde.
Hablando el otro día con ella, me recordaba cómo en la "peli" de Contact ponían al ciego a escuchar la señal del radar. Y así, por arte de magia, aparecía una segunda señal (se ve que osciloscopio no había).

Tenemos tan integrado el lenguaje discriminatorio que ninguno estamos a salvo de no cagarla. En esa misma conversación, haciendo coñas sobre los supuestos superpoderes compensatorios que tenían todas las personas con discapacidad, yo mismo solté un «La gente normal es una “jena”». Y fui respondido como merecía, «Define “normal”. Fíjate, has pasado tu infancia con gente “no normal” y ni te habías dado cuenta de ello». En ese momento me escoció el pescuezo como si mi amiga me hubiera metido una merecida colleja vía Whatsapp. Como expiación por mis pecados, le dije que reflejaría en esta entrada del blog mi metedura de pata semántica (hay que llevarse bien con los hijos del mal, con los extraterrestres de rayos fulminantes y con las amigas albinas que te pueden mandar a la estratosfera de una colleja… que yo soy muy poquita cosa).

¿Qué estamos haciendo los autores al respecto? ¿Y, concretamente, los escritores de literatura juvenil, sea fantástica o ciencia ficción? ¿Es posible que una persona discapacitada aparezca en una novela sin ser el lastre del grupo, la víctima a la que proteger, o la única persona capaz de desfacer el entuerto gracias a sus extraordinarias peculiaridades compensatorias? ¿Habéis encontrado muchos personajes discapacitados (me refiero a personajes que tengan peso en la trama, sin que tampoco esta gire en torno a ellos), en historias en las que se muestre su día a día diferente, afrontando sus retos particulares sin ánimo morboso?

Abierto queda el debate. Feliz Navidad ;D.

Y hablando de Navidad, recuerda que si estás suscrito al blog mis halcones peregrinos te harán llegar un regalito a tu correo el día 25 de diciembre. Y si no estás suscrito, pues no. Ni regalito, ni acceso a la Biblioteca de Meseta Tortuga (donde ya está colgado el mapa a todo color del Continente de Wolyan), ni trato enchufado, ni grog, ni nada. Dicen los expertos de marketing que para hacer amigos hay que poner mensajes en positivo y evitar los "noes"... Pues en este párrafo me he lucido... A ver cómo lo arreglo... ¡Es gratis! ¿En qué demonios estás pensando? ;P.

Lo que no es gratis (hala, otro "no"), pero tiene una importante rebaja navideña es mi novela: hoy y mañana "La caja de Bernit" estará rebajada en Amazon hasta un 50% en su versión digital y un 20% en papel. Pincha en el texto azulado según quieras comprar con rebaja "La caja de Bernit" en formato electrónico o comprar con rebaja "La caja de Bernit" en formato papel contante y sonante.

Cualquier promoción con StarWars gana mucho.

¿Te has propuesto para el 2017 leer más autores autopublicados (que no autoeditados)? ¿Te gusta rellenar estanterías con historias de aventuras que además tengan bonitas cubiertas? ¿Quieres ahorrar dinero en libros para poder comprarte también esas sagas de Sanderson o Abercrombie que tanto te llaman la atención? Déjame ayudarte a ahorrar (Y si es para comprar libros de autores de por aquí, mejor. Que también tenemos escritores muy buenos, jeje).

Esta Navidad ni un lector sin su ración de fantasía.


Y con estos regalos navideños, con los que te quiero devolver algo de todo el cariño que me has dado durante este año, me despido de ti hasta enero, después de reyes. Te deseo una FELIZ NAVIDAD y que el 2017 tengamos la oportunidad de compartir muchos más proyectos, risas y buenos momentos.

Hasta entonces, un abrazo (eso sí, solo para las personas extraordinarias. Después de este post, con las normales ya no me junto ;P).

7 comentarios:

  1. Hola, Pablo, me parece muy interesante el tema. Ahora mismo estoy escribiendo una historia en la que el protagonista tiene una grave discapacidad y espero no caer en esos clichés que mencionas. Así, a bote pronto, se me ocurre "Medio Rey" de Joe Abercrombie. Yarvi, el protagonista, tiene una mano atrofiada desde su nacimiento y es algo que marca su personalidad y todo el arco narrativo de la novela. Un saludo!
    Eric

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    1. Hola, Eric:

      No he leído aún Medio Rey. Pero, por ejemplo, en la saga de La primera Ley (que me encanta), a veces me parece que se remarca mucho las dificultades de Glokta con ánimo morboso, más que por demostrar lo mucho que le cuesta caminar, subir escaleras, comer...

      Un saludo y suerte con tu historia. Por cierto, me atrae mucho tu "Breve historia del África subsahariana" estaré atento ;).

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  2. Pues con eso de la "víctima a la que proteger" te has cargado la mayoría de novelas que me venían a la cabeza.

    La verdad es que no se me había pasado por la cabeza que a algunas personas les molestara eso del ciego con el oído más desarrollado o detalles así. Las relaciones tóxicas me hacen dejar un libro, pero un detalle así me pasaría como un recurso argumental normal.

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    1. Buenas, Ernest:

      No creo que sea tanto que haya gente a la que le moleste, ni que le moleste a tanta gente, la aparición de superpoderes compensatorios. Pienso que lo importante es la ausencia de cualquier otro tipo de aparición apartada de esos clichés. Cuando en un argumento fantástico o de ciencia ficción sale un ciego, por ejemplo, es muy fácil que pensemos algo así como "A ver con qué cualidades fantásticas/mágicas/paranormales nos sorprende este personaje".

      Un abrazo.

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  3. Hola:

    Me ha parecido una propuesta de artículo atrevida y bastante actual, aunque yo creo que se puede matizar un poco más la aparición en los mundos de fantasía de personajes con discapacidades compensadas con alguna ventaja especial. Ciertamente, un ciego como el de «El libro de Elí» es intragable, sea o no fantasía. Sin embargo,los mundos de fantasía, concretamente los de fantasía medieval, son entornos muy duros de por sí para las personas sin discapacidades, lo cual nos lleva a pensar que la mortalidad entre los que sí las tienen debe ser muy alta. En este caso, un personaje con tales inconvenientes debe haber tenido un modo de superarlos nada convencional, ya sea mediante poder, dinero o tecnología. En este momento me vienen a la cabeza Raistlin, Elric de Melniboné y Yennefer de Vengerberg, aunque seguro que hay más.
    Un saludo desde «Con Pluma y Píxel». Por cierto, aprovecho para enlazarte, si no tienes inconveniente.

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    1. Hola, Francisco.

      Gracias por tu comentario y encantado de verte por aquí y de que me enlaces.

      Como dices, en un entorno medieval la vida de muchas personas no debía ser precisamente sencilla, así que mucho menos para alguien con discapacidad. Pero ¿y si se tratara de una persona habilidosa e inteligente que se fabricara algún tipo de prótesis (como Nicasia, de "La Corte de los Espejos")? En ese caso la discapacidad no desaparece, pero crea algo con lo que consigue paliar sus efectos, a ratos. Lo que busco es a esos autores que a base de darle al coco consiguen encontrar soluciones diferentes a dotarles de cualidades meramente compensatorias del tipo "No ves, pues escuchas de lujo", o "Te falta una pierna, pero llevas una cibernética tan buena que te dan ganas de cortarte la otra"... Y sin caer en el dato morboso, "A duras penas subió los quinientos escalones, sintiendo una puñalada en su pierna con cada uno de ellos (decimoquinta vez que el autor comenta en un capítulo cómo se le caen las lágrimas de dolor si pone ese pie en el suelo)".

      A Elric le tengo ganas. Antes de navidades me hice con una edición en la que vienen los dos primeros de la saga, así que espero meterle mano en breves ;).

      Por cierto, muy interesante tu blog, Con pluma y Pixel. Apuntado queda para seguirlo con detenimiento ;).

      Un abrazo.

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  4. Hola:

    Totalmente de acuerdo en lo que mencionas. Los superpoderes y las supercompensaciones que llevan al personaje al otro extremo son sinónimos de no saber gestionar demasiado bien una desventaja que podría dar cierto sabor nuevo a ese personaje si se optara por otra táctica. En cuanto al bueno de Elric, bueno, a veces a Moorcock se le va un poco la castaña, pero es muy, muy entretenido. Que lo disfrutes.

    Un saludo, desde las plumas y los pixeles.

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