jueves, 7 de julio de 2016

Castillo de Loarre. Paisajes fantásticos a la vuelta de la esquina

Paisajes Fantásticos a la vuelta de la esquina, Castillo de Loarre

Como buen amante de la literatura fantástica e histórica, me fascinan los castillos como amante de la ciencia ficción, también. Su arquitectura, las historias que encierran sus paredes... Seguro que tú también has apoyado alguna vez la mano sobre una muralla y has intentado imaginarte quién habría puesto allí sus manos antes que tú, o quién habría pisado ese mismo lugar siglos atrás.

En la provincia de Huesca se erige el castillo de Loarre. Un lugar al que le tengo tanto cariño que durante varios años fue la imagen del logo de este blog. Fue un protagonista más de aquel programa llamado «La noche de los castillos», Ridley Scott lo escogió para que Legolas visitara «El Reino de los Cielos» y «El Ministerio del Tiempo» tiene allí establecida su mazmorra de máxima seguridad.

No es mi intención escribir un artículo sobre el románico aragonés o sobre los pormenores de la historia española en el siglo X. Lo que sí me gustaría es acercarte hoy a la belleza de ese lugar, desde las curiosidades y las historias que lo rodean. Porque el castillo de Loarre es otro de esos paisajes fantásticos que están a la vuelta de la esquina.

Cinco párrafos de historia.


Castillo de Loarre. Difícil acceso para atacantes, inmejorables vistas

Las primeras piedras del futuro castillo se pusieron en la época en la que las sandalias romanas aún recorrían la península Ibérica. Se trataba de una fortificación situada en plena montaña, con una visión privilegiada de la Hoya de Huesca (el fértil valle que se abre a sus pies).

Como ya he dicho en otras ocasiones, nuestros ancestros eran maestros del reciclaje: lugares de culto de la época de los visigodos reconvertidos en ermitas, luego en mezquitas, luego en basílicas… Con las fortificaciones militares si es que aguantaban el paso de los años, los incendios y los golpes de ariete pasaba algo parecido. Si en el primer caso se respetaba el misticismo del lugar, en el segundo se aprovechaba el enclave estratégico.

Durante el siglo X, a grandes e imprecisos trazos de brocha gorda, de Pirineos para abajo España estaba bajo dominio musulmán. Lo de «dominio» suena chungo, pero no hay que olvidar que en ciudades como Toledo o Huesca convivían las tres culturas: musulmana, judía y cristiana... y no pasaba «», o casi «» —eso de que entre vecinos haya riñas según quién gobierne, es antiguo como el ser humano . Loarre formó parte, junto con otras fortalezas, de la estrategia de avance sobre el valle y defensa de las tierras ganadas por los cristianos. Los diferentes reyes de la época fueron mejorando su fortificación, adaptándola a sus necesidades.

Castillo deLoarre. tres culturas, cristianismo, judaísmo, islam


Sancho Ramirez, que era un tío listo, viajó a Italia y solicitó apoyo del Papa Alejandro II en su lucha. La Iglesia tenía muchos recursos y, al fin y al cabo, Sancho estaba guerreando en favor de la cristiandad. Llegaron a algunos acuerdos entre los que estaba instaurar congregaciones religiosas por doquier una forma más de conseguir poder y recursos para la Iglesia de la época. De esa manera, en el interior del castillo de Loarre se construyó la basílica de San Pedro, y entre sus muros convivieron soldados y monjes de San Agustín.

Los cristianos lograron avanzar tanto que tuvieron que levantar fortificaciones más cercanas al enemigo. Poco a poco fueron trasladando a esos lugares sus soldados, y posteriormente a las congregaciones religiosas. El castillo de Loarre fue quedando en desuso, pensad que su acceso no era precisamente sencillo y os aseguro que allí arriba, a 1071 metros de altura, pega de narices el viento y el frío Incluso hoy en día el interior de alguna estancia se llena de nieve cuando hay ventisca. Aunque gracias a eso mismo, el tiempo y el hombre dejaron menos huellas en él que en otras construcciones de la misma época, más accesibles y confortables.

Hasta aquí la historia, tampoco ha sido para tanto, ¿no? ;)

Curiosidades sobre el castillo románico mejor conservado del mundo.


El castillo de Loarre es el castillo románico mejor conservado de Europa, y como en América no hay… Pues eso: ¡Huesca wins! ;). Ese grado de conservación tan bueno nos permite ver no intuir, como cuando ves una ruina y tienes que rellenar los huecos con la imaginación las diferentes estructuras del castillo.


La disposición de la torre albarrana:

Esta era un tipo de torre que se construía en el exterior de los muros y que servía para dar apoyo a la defensa de la puerta o bien para refugiarse en el caso de haber perdido el castillo. En caso de ataque, podía llegar ser un lugar privilegiado de supervivencia. Y hablando de accesos privilegiados, ¿aún no te has suscrito al blog? Compartiremos una jarra de grog los domingos por la mañana mientras te pongo al día de cómo va la novela que publicaré en unos meses, tendrás acceso a contenidos exclusivos, promociones y, en caso de asedio, a la torre albarrana ;P.

Loarre. Torre albarrana y puertas de acceso


La colocación de las puertas con respecto a la muralla… y al monte:

Para llegar a pie de muralla, un atacante debería subir una empinada ladera bajo una lluvia de flechas. Una vez allí, se encontraría que la puerta está de lado perpendicular al muro principal y quizás, que tiene un muro enfrente muy cerca, haciendo una «L» o una «U». Es decir, que después de todo el esfuerzo para llegar, el ariete no entraría o no giraría. Y pararse a pensar delante de la puerta,significaba también tener que aguantar la lluvia ardiente y las flechas que le caerían desde los cuatro costados. ¡Ay!, si la Guardia de la Noche hubiera hecho algo parecido con el diseño de las puertas del Muro, mejor les hubiera ido. You know nothing de románico, John Snow.

Castillo de Loarre, puerta lateral en la ladera


Entre otros detalles curiosos están las escaleras de la entrada:

Construidas a dos alturas para organizar o diferenciar el paso entre las distintas personalidades, y también para canalizar el agua y evitar mojarse los pies sería un bajón perder a medio ejército por una pulmonía. Además, los escalones son suficientemente irregulares como para hacer tropezar a cualquier enemigo con armadura que no conociera dónde apoyar el pie.

Castillo Loarre, escalera


Pero si hay algo que me mola de las construcciones antiguas son las marcas de cantería.

A lo mejor es algo que quedó en mi subconsciente gnomo desde que leí «Los pilares de la tierra» en mi tierna juventud, y me lo tengo que hacer mirar... el caso es que siempre ando buscando entre las piedras las marcas que utilizaban los canteros para controlar la producción y la distribución de sus trabajos. Se pueden encontrar en prácticamente todos los castillos y catedrales: cruces, diagonales, rayas en un ángulo, estrellas de David, llaves…

Castillo de Loarre, marcas de cantería


La inquietante iglesia inferior:

Se trata de una cripta muy pequeña, en la que se produce un efecto estereofónico alucinante gracias a su techo abovedado. Imagina a un condenado por herejía en el medio, intoxicado con vinagre caliente y escuchando cómo un montón de monjes cantan letanías a su alrededor, a un volumen impresionante… Como para no convertirse.

Cripta castillo Loarre


Por si fuera poco, la pequeña ventana que da al exterior hace un efecto de cámara oscura, lo que, en ocasiones, permite ver la imagen de la gente que asciende por el camino en dirección al castillo proyectada sobre uno de los muros, en posición invertida. Esto ha dado lugar a la creencia de apariciones fantasmagóricas, que en realidad son fruto de las leyes de la óptica… O, no.

Vale, ya os he hablado un rato de piedras. Hablemos ahora de quiénes las pisaron.

Historias y leyendas que rodean al castillo de Loarre.


Destacaré dos. La primera es más graciosa y la segunda más escalofriante.


La mula de San Demetrio:
Leyendas Castillo de Loarre y San Demetrio

La verdad es que el nombre de la historia ya promete ;).

Cuenta la leyenda que en la época de los romanos regresaron dos monjes a España con los restos de San Demetrio sobre una mula. San Demetrio había sido un militar de rango al servicio del Imperio Romano. Un militar romano y cristiano, de los que iban por ahí predicando y ganando adeptos. Eso no suele acabar bien. El Imperio no perdona y acabó con su vida en Tesalónica, donde se convirtió en mártir.

Al llegar a Jaca, los cristianos de allí se quisieron quedar con los restos del mártir, a lo que se negaron los monjes que venían acompañando sus restos desde Tesalónica... considerando el paseito que se habían pegado cargando el cuerpo de su compadre Nota histórica: en aquella época las mulas no llevaban arcón frigorífico— lo lógico es que no estuvieran muy conformes con soltárselos ahora a los primeros que se lo pidieran. Los jacetanos no tienen fama de ser fáciles de convencer, y después de mucho discutir llegaron a la conclusión más lógica: dejar los restos sobre la mula, taparle los ojos al animal otras versiones de la leyenda son más sangrientas en este sentido y dejarle caminar hasta donde él quisiera. Donde se detuviera quedarían los restos, construirían una basílica y lo que hiciera falta para honrar al mártir.

Siguiendo los caminos de la lógica, ese día la mula tenía ganas de andar. Total, llevaba andando desde Tesalónica, así que por qué detenerse ahora. El caso es que, acompañada por los monjes y por los cristianos jacetanos, no paró hasta llegar a Loarre La ruta más corta que da google maps es de ochenta y tantos kilómetros… Quizás la mula quería vengarse de aquellos que la estaban incordiando. Allí tropezó con una rama de romero y cayó muerta, desfallecida. Y allí pusieron una arqueta conmemorativa y guardaron los restos de San Demetrio.

Otras leyendas referentes a San Demetrio dicen que él iba caminando con su mula por Loarre hasta que tropezó con una raíz de romero. La mula se cayó y San Demetrio quedó atrapado debajo de su cuerpo, malherido. Antes de morir maldijo al romero y desde entonces esa planta no crece ni en Loarre ni en las cercanías  lo que, según parece, sí que es cierto. Así que cuidadito con San Demetrio… Menos mal que no le dio por maldecir a la mula. No veo yo a Sancho Panza montado sobre una oveja merina.

Y ahora pasemos a la historia de miedo que creció en torno a una heroína de la época.


La Dama de blanco.
Leyendas del  Castillo de Loarre y la dama de blanco, Doña Violante
Recreación - Diario Alto Aragón


Tras la muerte del rey aragonés Martin I el humano, en 1410, y sin hijo legítimo varón a quien dejar el trono, había que elegir entre los aspirantes. Todos los aspirantes eran de la casa real de Aragón quizás no os suene tan chula como las casas Lannister o Stark, pero os aseguro que se gastaban la misma mala leche. Después de muchas intrigas se eligió a Fernando de Antequera como sucesor.

Jaime de Urgell, otro de los candidatos, no se quedó conforme e inició una rebelión junto con el conde Anton de Luna, utilizando el castillo de Loarre como base de operaciones. Contrataron tropas inglesas y llegaron a montar una auténtica guerra civil aragonesa.

Por aquel entonces, la abadesa Violante de Luna gobernaba el convento de Trasobares. Era  sobrina del papa Benedicto XII el papa Luna y prima de Antón de Luna, de quien estaba enamorada. Cuando llegó a oídos de su tío la relación de amor prohibido que mantenía con su primo Antón, la excomulgó y ordenó quemar su convento y disolver su congregación con el papa hemos topado.

Violante se refugió en el castillo de Loarre para estar junto a su amado. Pero los deberes de la guerra obligaban a Antón a viajar constantemente a Francia para pedir ayuda y traer soldados. Durante esos periodos de tiempo, Violante era quien se quedaba al frente del bastión, tomando las armas si era necesario, al igual que lo harían otras heroínas aragonesas, siglos después. Las cosas se complicaron para los rebeldes, y Antón de Luna tuvo que huir a Francia. De esa manera, el castillo de Loarre se convirtió en el único bastión de resistencia a las tropas de Fernando I de Aragón, el rey legítimo.

Doña Violante, la antigua abadesa, preparó a su gente para resistir el asedio. Pero después de tres meses fueron finamente derrotados. Los asaltantes liberaron al resto de insurgentes y dejaron a Violante como única prisionera, en las mazmorras del mismo castillo que hasta entonces había gobernado. Se dice que por su carácter parecía como si tuviera «metido el diablo en el cuerpo».

Tiempo después, Fernando I cedió a las presiones del papa Luna y accedió a liberarla. Entonces Violante viajó a Francia y allí pudo reencontrarse con su amado hasta el final de sus días. Al menos ese es el final que cuentan los registros de la historia de España. Lo extraño es las cosas que no cuentan dichos registros: se desconoce tanto su fecha de defunción como el lugar donde fue enterrada. Extraño porque de su amado sí que conocemos esos importantes detalles.

Lo que cuenta la leyenda es que la «Dama de Loarre» aún se aparece en la llamada «Torre de la reina». No son pocos los que aseguran haber visto una figura femenina, vestida con una elegante túnica blanca, paseando entre las ruinas del castillo.

Castillo de Loarre, fantasma, dama de blanco, doña violante


Espero que te hayan gustado estas historias. Si quieres conocer más cosas de este fantástico lugar, no puedes dejar de visitar la completísima web de A.García Omedes, la de la Asociación de amigos del castillo de Loarre o la web oficial. La mayoría de las imágenes que he utilizado para este artículo pertenecen a estos sitios.

Si quieres seguir leyendo sobre otros lugares fantásticos que tienes a la vuelta de la esquina, te invito a que visites el artículo en el que escribí sobre las curiosidades y leyendas del castillo de Zafra.

Y tú, ¿conoces algún castillo fantástico por los alrededores?

3 comentarios:

  1. Me han encantado las leyendas, especialmente la historia de Violante, con lo de tomar las armas se convierte en una heroína muy interesante. Abadesa guerrera queda muy bien en el currículum.

    Una duda, en la capilla dices del hereje "intoxicado con vinagre caliente". ¿Se les daba eso? Nunca lo había oído, muy curioso.

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  2. Gracias ;)

    Si ya de por sí ciertos lugares consiguen que nuestras imaginación vuele y se nos ocurran un montón de historias, las leyendas que los rodean y los acontecimientos que realmente sucedieron en ellos son una fuente impagable de inspiración.

    La anécdota sobre el ritual que menciono nos la contó, hace años, una de las guías. No la he contrastado más. Es cierto que, para explicar mejor algunas historias, hoy en día nos referimos a ciertas bebidas de la antigüedad denominándolas "vinagre" en cuanto derivan del vino o contienen algo de vino.

    Por ejemplo, históricamente, entre el ejército de la antigua roma de hace unos veintiún siglos, destinado a lugares calurosos, estaba muy popularizada una "bebida refrescante de extractos" basada en vino rebajado. Una bebida que, posiblemente, cierto romano utilizó para mojar los labios de cierto condenado a muerte por crucifixión; y que, según a quién preguntes, haría que ese soldado pasara a la posteridad como el romano "mala gente" que le dio vinagre a un moribundo sediento.

    En cualquier caso, no seré yo quien le lleve la contraria a una guía... en su propio castillo. Esa gente conoce todos los recovecos y podrían dejarte allí para siempre :P.

    Bromas aparte. Los guías de allí son super majos y muy profesionales. Se nota cuando a alguien le gusta su oficio.

    Abrazos.

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    Respuestas
    1. No había pensado en la básica relación entre el vinagre y el vino. Supongo que es porque la idea del vinagre caliente me estaba revolviendo el estómago y por eso no se me ocurría xD

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