martes, 9 de febrero de 2016

Lugares que deberías visitar, si lo que quieres es publicar. El oráculo llamado internet.

Los consejos y aconsejadores son tan antiguos como el propio mundo.


Decidme, oh aves sagradas: lo entrono o lo descalabro
con este palo.
-"Ein augur", grabado siglo XVIII-
En la antigüedad existían los oráculos, las sibilas, las pitias… Adivinos que sabían interpretar el vuelo de las aves (por algo la palabra auspicio viene del latín avis spicio: aves miro), sabios que destripaban animales hasta encontrar respuestas en sus entrañas, o abrían la puerta del corral para ver si unos pollos sagrados preferían picar maíz o volverse a la jaula.
No es coña, asusta conocer la cantidad de decisiones importantes y la cantidad de vidas que dependieron de un puñado de pollos, o de los intestinos de un desgraciado animalito...



Creo que fue en la antigua Grecia donde un general llevó hasta el límite eso de no iniciar una confrontación hasta que las entrañas de un pobre bicho no aseguraran el respaldo de los Dioses. Después de sacrificar tres o cuatro animales dio la orden, para tranquilidad de aquellos hoplitas que observaban preocupados cómo el enemigo cargaba hacia ellos. Recordemos que, en aquella época, la presencia de los Dioses era tan palpable como lo son el rayo o la luna.

Dos horas vistiéndome "pa ná". Si el bicho dice
que "tos pa casa", cada athene noctua a su olivae.
-La ciudad antigua. P. Conally; H. Dodge-


Te aconsejo que, antes de llamarles ignorantes supersticiosos, te plantees si serías capaz de crear un calendario, identificar el movimiento de las estrellas o saber lo que mide una torre clavando un palito en el suelo y comparando el tamaño de sus sombras.


Hoy en día tenemos otros recursos, más modernos.


Y que no requieren que nuestra cocina se llene de plumas o de sangre (al menos, no necesariamente. He visto a gente hacer cosas muy raras para robarle la Wifi al vecino). En cualquier caso, estos modernos recursos a veces resultan tan poco fiables como los más arcaicos.
Por supuesto, por «recurso moderno» me refiero a internet, ese lugar en el que puedes navegar para inspirarte y buscar cualquier tipo de documentación que necesites: desde el procedimiento de extracción de una flecha en el siglo X, hasta qué tipo de propulsión debería utilizar un transbordador espacial que quisiera llegar a Marte en menos de 250 días. Siempre que pienso en la cantidad de información que tenemos al alcance de un click, me viene a la cabeza aquella pegadiza canción que servía de cabecera al programa de Sánchez Dragó: «Todo está en los libros».


Que os podríais dar de tortas primero
y luego, ya si eso, pedirme opinión.
Solo es una idea.
Y es que todo está en internet. O casi todo. Y como en todo, hay que separa el trigo de la paja.
Cuando me planteé publicar, una de las primeras cosas que hice fue consultar al oráculo, mirar las aves, investigar qué decía internet al respecto. En esta entrada pretendo mostrarte algunos de esos «adivinos» a los que tengo que agradecerles que me hayan dado mucho en qué pensar, mucho que trabajar y mucho que corregir. Si estás leyendo este Blog, posiblemente te habrás encontrado con alguno de ellos en tus innumerables búsquedas del tipo «quiero publicar, leñe» ;).

He de decir que no colaboro con las webs o blogs que voy a reseñar, ni les conozco de manera personal o conyugal. Entre todas las que he conocido durante los últimos años, quiero destacar a estos autores porque dan información muy completa, la explican mejor que en otros sitios (desde luego mejor que yo), me parecen buenos y entretenidos, se lo curran y de bien nacidos es el ser agradecido. Dicho esto:

Si eres un cazador de concursos, escritores.org  me parece tan completa que no suelo buscar en otros sitios.

Si eres cazador de editores… Hay tantos sitios… Igual te interesa empezar por letras de encuentro, pero no te detengas ahí. Échale un ojo a este artículo de Carlos García Miranda, en la línea de «X cosas que debes saber si quieres publicar» .

Si buscas consejo sobre cómo presentar tu obra a una editorial, en la página de SM está claro, conciso y vale para cualquiera.

Juan Palomo honorífico.
Igual te toca diez instrumentos que te deja la chimenea como la patena.

Si estas en esa fase de «Vale, ya tengo mi novela terminada (en Word, Wordperfect , Olivetti, fonógrafo, papiro…). ¿Cómo narices la autoedito?», deberías conocer a Valentina Truneanu, una auténtica experta en el apartado más técnico del «Háztelo tú mismo».



Siguiendo este párrafo «Juan Palomo», tampoco puedes perderte los consejos y la experiencia de Nerea Nieto, quien ofrece además muchos recursos para escritores.

Y para más consejos (de corrección, de estilo, de supervivencia como escritores…) tenemos a Gabriella Cambell, que con su peculiar sentido del humor, las entradas de su blog y su libro (puedes leer aquí mi reseña de Goodreads, e incluso seguirme por esa red social también «guiño, guiño»), te hará pasar buenos ratos mientras aprendes, y malos ratos mientras te dejas las pupilas para sacar adelante un texto con la calidad literaria adecuada. Pero recuerda que no es culpa suya. Eres tú quien quiere publicar una novela con todo el mimo que se merece ;).

 70 trucos para sacarle brillo a tu novela



Si estás en la fase de «¿Y esto cómo se vende?», no te puedes perder a la Dra. Jomeini y su blog, Marketing para escritores. Aparte de que es más maja que las pesetas, sabe un huevo de dragón sobre cómo hacerte más visible y atractivo hacia tus futuros lectores.


Por Osiris y por Apis, miradme bien...
Puedes autoeditar con calidad
¡Puedes autoeditar con calidad!
Creo que os he dejado bastante material para teneros entretenidos durante un rato. A quienes no conocíais a estas pitias y adivinos, os diré que, siguiendo sus consejos, es posible autoeditar una novela comparable a la de muchas editoriales. Yo pretendo hacerlo más pronto que tarde. Si queréis conocer el resultado final, ya sabéis «guiño guiño» ;).


Que los auspicios os sean favorables. Un abrazo.

Pablo.

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