lunes, 25 de mayo de 2015

Editar una novela. Uso de los guiones.

Muy buenas.
¡Ya tocaba hacer una entrada nueva!
Durante las últimas semanas que no he pasado por aquí, he aprovechado para (aparte de dar mimos a la familia, trabajar, hacer cursos, e incluso algo de ruido con un grupo de rock) aprender más cosas sobre cómo darle forma a una novela adecuadamente. Cosillas que quiero compartir con vosotros porque, oye, ¡funcionan!

Demostración de Alfarería - Tajueco, Almarza
En la entrada Adaptando la novela. Maquetar para libro electrónico, escribí algunos consejos breves al respecto. Viendo la cantidad de lecturas que tiene esa entrada, creo que es algo que merece ser explicado con un poco más de detenimiento. Intentaré dar la información más completa y clara posible, ya que por las redes hay mucha información incompleta, o tan parcial que necesitas consultar cinco sitios para hacerte una idea de cómo conseguir un trabajo aceptable.

En cualquier caso, siempre hay profesionales de la edición a los que se puede recurrir para que den forma a nuestro manuscrito y que saben mucho más que yo al respecto.

Si os dais cuenta, en cuanto a maquetación prácticamente todos nuestros potenciales futuros jefes (Concursos Literarios, Editoriales, Agentes Editoriales...) nos piden exactamente lo mismo, así que ¿por qué no dárselo?:
Tipo de letra normal, sin muchas florituras: Times New Roman, Arial...
Tamaño que no se tengan que dejar las pupilas: 12.
Espaciado entre líneas suficiente para que no parezca un mazacote: 2.
Cantidad de páginas razonable. Más al turrón y menos rollo: Más de 150, pero menos de 300.

A partir de aquí tenemos libertad de acción, así que trabajemos en nuestro propio beneficio.



No seamos canelos y empecemos a escribir a lo loco. Ya sé que hay muchas ganas de contar cosas, pero si empezamos con un poco de organización, nos ahorraremos mucho trabajo repetitivo después.
Utilizad sangrías, márgenes, tabulaciones, saltos de página, guiones, índices, estilos de texto (me refiero a definir estilos para el título del libro, los capítulos, el texto propio del manuscrito, el índice, etc)... Que nos faciliten su futura conversión a papel o a libro electrónico, por si algún día, en nuestro afán de ser "Juan Palomo", decidimos autopublicarnos.

Por otro lado conseguiremos un aspecto más cuidado, y que agradecerán nuestros sufridos primeros lectores, desde los amigos correctores hasta los comités de lectura. 

Mi intención es desgranar en algunas entradas lo que yo hago, a "Nivel usuario". Fruto de haber realizado muchas consultas al Sr. Google y, sobre todo, de haber tropezado en incontables ocasiones, creo haber conseguido un resultado más que aceptable. Por lo menos en cuanto a edición de texto aunque aún me queda mucho que aprender. Y no digamos sobre inserción de enlaces o imágenes. Pero ya sabéis: sin estrés.
No me haré rico escribiendo, pero aprender tampoco me está costando nada y además lo estoy disfrutando, "asinque"... ;)

Al grano Pablito.

Hoy toca hablar de los guiones.


guión, em dash, long life

El comienzo. Uso básico.
A no ser que seas alguien muy innovador o poco contemporáneo, lo razonable es que tu novela tenga algún diálogo. En otra entrada ya comenté que el guión adecuado para escribirlos es el llamado "EM DASH" (línea del tamaño de una M mayúscula): — = M. Para los que trabajáis con word, mi consejo es utilizar el símbolo "barra horizontal" y enlazarlo con una combinación de teclas que os resulte cómoda (teclear dos guiones, Ctrl + guión, etc).

Ahora, también hay que usarlo bien, jóvenes padawanes. Aquí van las pautas que aprendí más recientemente de lo que me hubiera gustado:

Como bien sabéis, cada línea de diálogo va precedida de un guión. Después del guión no se debe dejar espacio. De esa manera, el guión va unido a la primera palabra que dice el personaje.
—Bienvenidos, aventureros literarios.

Una vez acabada la línea de diálogo, si se quiere añadir un "dijo Zen Utrio", habría que dejar un espacio después de la última palabra del diálogo, guión, y seguido al guión (sin espacio) escribiríamos el "dijo Zen Utrio"
—Bienvenidos, aventureros literarios —dijo Zen Utrio.


La cosa se complica. Aunque no mucho ;)
Si además de un simple "dijo Zen Utrio", queremos añadir algo que sucede, escribiríamos el "dijo" en minúsculas y separaríamos "dijo Zen Utrio" por una coma "," del resto de la descripción. En este caso, yo no cerraría la línea de diálogo con un punto ".".
—Bienvenidos, aventureros literarios —dijo Zen Utrio, mientras los libros volaban de un lado a otro sobre sus cabezas.


La cosa se complica más, pero el resultado es mejor. 
Resulta que nuestro personaje no se quiere callar, así que hay que darle más diálogo tras la descripción. En este caso, tras el inciso escribiríamos un guión "—" (sin espacio entre ellos) y a continuación el signo de puntuación que corresponda (siempre corresponde uno), otro espacio y luego las palabras que quiera añadir el personaje.
—Bienvenidos, aventureros literarios —dijo Zen Utrio, cogiendo uno de los libros que volaban de un lado a otro entre los estantes de la biblioteca—. Parece que vamos a pasar mucho tiempo juntos, así que poneos cómodos.

Si la frase de diálogo terminara con interrogante o signo de admiración, el signo de puntuación que seguiría al guión (de vuelta al discurso), sería siempre un punto ".".
—¿Acaso os sorprende haber llegado hasta aquí? —preguntó Zen Utrio—. Si no me equivoco, llevabais tiempo buscando este lugar.


La cosa se complica un poco más. Nadie dijo que escribir (bien) fuera sencillo.
Imaginaos que en lugar de un "dijo Zen Utrio", lo que queremos es hacer un inciso sobre algo que sucede en la escena. Una frase que no comience con un verbo de parlamento del tipo "dijo-exclamó-rogó-sentenció-gritó-juró-balbuceó...". En ese caso, el diálogo fse separa del guión por un punto y seguido, y tras el guión (y sin espacio) comenzaríamos la descripción (utilizando mayúscula). Se igual manera, si nuestro personaje continua hablando después, la descripción finalizaría con un nuevo guión (también sin espacio entre ambos)
—Bienvenidos, aventureros literarios. —Los libros volaban sobre sus cabezas, en aquel lugar que parecía ser una enorme biblioteca excavada en la roca—. Parece que vamos a pasar mucho tiempo juntos, así que poneos cómodos.

—Bienvenidos, aventureros literarios. —Quien les hablaba era un personaje menudo, ataviado con una sucia túnica polvorienta que arrastraba por el suelo de la caverna—. Parece que vamos a pasar mucho tiempo juntos, así que poneos cómodos.


Últimas complicaciones. Pero sin estrés.
Como dije casi al principio, usar correctamente los guiones no solo da como resultado un aspecto más bonito o profesional, además es importante de cara a la futura maquetación si algún día decides auto publicarte con cierta calidad.

Recordad no confundir "edición" con "publicación". Auto publicar es relativamente fácil (Amazon es testigo), pero realizar una edición medianamente buena, es otra cosa muy diferente. Hasta los grandes a veces tropiezan. Como le pasó a mi muy muy muy querida Gigamesh en la edición de "Danza de Dragones". Que después de un largo prólogo disculpando su tardanza para la edición en español, debido a que querían mimar la obra, te encuentras con varias faltas, entre las que destaco confundir el nombre de dos personajes, uno de ellos ya finiquitado. Si R.R. Martin se lo quiso cargar, sería por algo. No le resucitéis, leñe ;).

pifia, 1d20
Apuesto a que sabes muy bien
 lo que esta imagen representa
 ;)
Como iba diciendo, en cuanto al uso correcto de guiones, si al iniciar un diálogo pones un espacio después de un guión: LA PIFIASTE. Si lo haces en formato WORD, el procesador de texto convertirá tu guión de diálogo en un símbolo de clasificación, autoajustará las tabulaciones para que quede bonito (bonito para muchas cosas, pero no para una maquetación adecuada de un manuscrito). Además, si algún día decides convertir tu manuscrito a otro formato (mediante el programa Calibre, por ejemplo), verás tus queridos guiones convertidos en símbolos extraños (puntos), y tus diálogos habrán sido llevados casi hasta el centro de la pantalla, destruyendo una experiencia de lectura agradable.

Pero no todo van a ser malas noticias. En algunos lugares he leído que un guión nunca debe quedar aislado al final de una frase, con o sin el signo de puntuación que le acompaña. Esto es cierto.
Y también es cierto que ni Perry hace caso a esa norma, lo cual facilita mucho nuestra labor de edición. En primer lugar porque en formato electrónico, el texto va donde le da la real gana. En segundo lugar, porque el WORD (programa que yo utilizo) hace prácticamente imposible calcular el texto para que los guiones queden insertados en la línea.
Os lo digo desde la experiencia: me puse a redactar de nuevo un montón de diálogos hasta que dando una vuelta por la librería del Carrefour, observé que en cantidad de libros de grandes editoriales se pasaban esta norma por el Arco del Triunfo.

Según esta norma, lo siguiente sería incorrecto:
—Bienvenidos, aventureros literarios. —Los libros volaban sobre sus cabezas, en aquel lugar que parecía ser una enorme biblioteca excavada en la roca
. Parece que vamos a pasar mucho tiempo juntos, así que poneos cómodos.

—Bienvenidos, aventureros literarios. —Los libros volaban sobre sus cabezas, en aquel lugar que parecía ser una enorme biblioteca excavada en la roca—.
 Parece que vamos a pasar mucho tiempo juntos, así que poneos cómodos.

Según mi experiencia, no os preocupéis demasiado. Hay centenares de libros impresos que no cuidan ese detalle, lo que me hace pensar que o es una norma ortográfica laxa, o a lo mejor es una invención de un malvado internauta, que se regodea viendo cómo su web se llena de visitas, mientras acaricia un gato de angora.

villano, bond, malo, gato angora

Hasta aquí todo lo que sé sobre guiones. Creo que no se me ha olvidado nada. Aunque si descubro algo, ya entraré a editar este post ;).

Espero que os sea útil. Y si os gusta, ¡compartid!
Por supuesto, acepto apreciaciones, consejos, sugerencias y colaboraciones.

Un abrazo.

Pablo.