miércoles, 9 de septiembre de 2015

Cuando el diablo no tiene que hacer...

diablo, rabo, salto

... Mata moscas con el rabo.

Muy buenas y muchas gracias por seguir leyéndome. Porque no, el blog no está abandonado. Lo que ocurre es que esta aventura de publicar progresa despacito, y yo tampoco tengo demasiada prisa.

Desde que terminé la novela, aún estuve más de un año recibiendo las correcciones de mi ejército de lectoras cero lo siento, Emilio, ellas son mayoría ;)— y realizando las modificaciones oportunas...

Y eso solo era el principio, aún me faltaba pasar por un itinerario de fases que me impuse (emulando el modelo Marvel). No es que tuviera muchísimas más esperanzas de tener éxito de esa manera, pero sabía que era la mejor forma de aprender.

Fase I: enviar el manuscrito a concursos.

Fase II: enviar el manuscrito a Editoriales.

Fase III: enviar el manuscrito a Agentes Editoriales.

En todas estas fases he aprendido muchas cosas.


Cosas lógicas, cosas interesantes, cosas absurdas, cosas realistas, en ocasiones cosas injustas... Pero al final, saco un balance positivo de todas esas experiencias, así que no me arrepiento del tiempo invertido. Creo sinceramente que mi proyecto ha ganado mucho desde la Fase I, sé que errores no cometer y qué caminos no he de volver a andar...

Y por fin he llegado a la temible Fase IV: AUTOEDICIÓN.

Cuidado. Mucho cuidado con las EDITORIALES DE COEDICIÓN
Como dice el título de esta entrada, en todo este periplo no me he quedado mirando al techo. He aprovechado bien los meses/años que he tardado en pasar estas fases (ya sabéis que los concursos retienen tus obras, y que la mayoría de las Editoriales y Agentes no responden antes de 3-6 meses... Y todos quieren exclusividad... Y eso si responden).

Me he estado preparando a conciencia para el advenimiento de la temible Fase IV (léase con voz profunda y ralentizada). Así pues, en este tiempo he aprendido (aún sigo aprendiendo, siendo sincero) a editar decentemente para formato electrónico y físico; he investigado sobre cómo aplicar las nuevas tecnologías a la literatura (algo que, sorprendentemente, está mucho más desatendido de lo que imaginaba, con el auge de los lectores electrónicos o tablets y su potencial 0_o); he terminado casi otra novela que tenía a medias (dando tarea a mis hermosas correctoras para este verano)...

... Porque cada vez soy menos Juan Palomo, y más "With a little help of my amiguetes". Gracias por estar ahí y por confiar en mí.


Y mientras espero noticias de la que puede ser mi ilustradora de cabecera, me despido de vosotros hasta otro ratito. Mientras tanto, sigo maquinando locuras que mejoren la experiencia de entretenimiento de la novela.
Si quieres saber más cosas de mí y de mi Aventura literaria, te invito que leas esta entrada del blog donde me presento.



Sed buenos...


Pablo.

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