miércoles, 25 de febrero de 2015

Adaptando la novela II. Los lectores opinan.

Muy buenas.

Como toda historia de aventuras que se precie, tiene su mapa
;)
Un año más, he tenido el privilegio de que mi novela haya sido utilizada en un colegio de Madrid dentro de sus actividades de animación a la lectura. Se trata de una forma genial de presentar mi manuscrito a los mejores críticos: los chavales y chavalas a los que va dirigida.
Es una experiencia estupenda que aprovecho para escuchar tanto sus opiniones como la de los maestros que trabajan con ella. Ojalá pueda publicarla para agradecerles su trabajo y hacerles más partícipes de esta aventura.

De las cosas que me han comentado he sacado las siguientes conclusiones:
A los jóvenes de diez a doce años les encanta la historia, pero el lenguaje de la novela se les queda un poco grande.
A algunos jóvenes de doce a catorce años les cuesta más enganchar con la historia. Concretamente, los más mayores echan en falta algo más de amor adolescente, y si es entre criaturitas de la noche con colmillos y garras, mejor que mejor.
A los mayores de edad también les gusta la historia y piden más.

Cuando le puse punto y final al manuscrito, pensaba que la franja de edad adecuada para disfrutarlo era de los doce para arriba, pero la experiencia manda.
Así pues, me puse manos a la obra para adaptarla a las nuevas opiniones.

¡A por los de 10-12 años!


- Mortadelo y Filemón -
Ibáñez.
Qué tiempos aquellos en los que aprendíamos palabras, hermosas a la vez que útiles, como cenutrio, troglodita o paquidermo, en los tebeos de Mortadelo y Filemón.

Los chicos apenas llevaban media novela así que aún estaba a tiempo de mejorar su experiencia, simplificando el vocabulario y adaptándolo a sus necesidades.

En primer lugar, hice una revisión completa del texto siguiendo un consejo para jóvenes lectores que encontré por algún lugar. El consejo decía más o menos lo siguiente «Si al leer un libro, tienes que preguntar a un mayor el significado de cuatro o más palabras por página, significa que aún debes crecer un poco para poder leerlo». 

Entendiendo que los libros deben contener palabras que no conozcamos, precisamente para aprenderlas, también es cierto que interrumpir constantemente una historia para buscar/explicar el significado de una palabra, hace que se pierda el interés por lo que se está leyendo.
De esa manera, los yelmos se transformaron en cascos, los pescantes en asientos, los odres en botas, las redomas en frascos, las voces sibilinas en voces susurrantes...

Sus profesores lo hicieron muy bien, puesto que no advirtieron a los chavales de que yo les había enviado los capítulos revisados, y fueron los propios lectores los que apreciaron que el lenguaje era más sencillo. Solo entonces les dijeron que el escritor había escuchado sus consejos y que les había hecho caso, lo que les animó bastante a seguir leyendo y participar.
Como lector, creo que sentirse valorado y cuidado por los autores es muy positivo.
Ahora tengo dos versiones de la misma novela. A gusto del consumidor ¿Alguien da más? ;)

Y habiendo «desfacido» el primer entuerto...

¡A por los de 12-14 años!


Este rango de edades es un poco más complicado. Abarca muchos cambios en la forma de pensar y en los gustos, de forma que hay a quien le encanta la novela y a quien le parece falta de ciertas cosas que les resulten atractivas.

Creo que en esta etapa, la versión original de la novela es más adecuada que la «light de vocabulario» que os comenté antes.
Y para los que echaron de menos ciertas temáticas, os prometo que si algún día publico y tiene aceptación, escribiré una segunda parte con más sentimientos no correspondidos, triángulos amorosos y lunas llenas ;).

¡A por los mayores!


Douglas Wright
Somos muchos los «mayores» a los que nos gustan las historias que en principio fueron pensadas para un público más joven. Desde Harry Potter hasta Los Juegos del Hambre, pasando por Conexo (por mencionar producto nacional).

A vosotros/as, también os tengo que agradecer los comentarios, que demuestran que he sido capaz de haceros reír, contener la respiración o incluso emocionaros en algún momento.
En definitiva, lo más importante: entreteneros.

Para quienes pedís más, existe una escaleta sobre lo que podría ser una segunda parte. Aunque esta novela es autoconclusiva, después de vuestras apreciaciones no pude evitar la tentación de escribir algunas cosas más sobre los personajes o las historias secundarias que se mencionan. Si algún día tengo la oportunidad, espero compartirla con vosotros.
Hasta entonces, os diré que ya llevo un tercio de otra novela (en realidad es un manuscrito del 2003 que tenía a medias y que he recuperado), y en breves empezaré a necesitar pupilas extra.

Habéis demostrado con creces que sois unos grandes correctores. La prueba de la Fantasía Épica la tenéis más que superada... ¿Os gusta la Ciencia Ficción?, ¿o lo que ahora está tan de moda, los futuros distópicos? Amenazados estáis.

Un abrazo.

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