miércoles, 21 de noviembre de 2012

Historias dentro de otras historias. Ejercicios creativos.


Antes de lanzarme a escribir los Cuentos de Caballería necesitaba desoxidarme un poco.


Al fin y al cabo no es lo mismo escribir un cuento para niños de tres años que una novela para otros de doce a catorce.

Utilizando una de mis webs favoritas de recursos para escritores (escritores.org), busqué concursos que pidieran relatos cortos con temáticas muy definidas. Cuanto más delimitado fuera el tema a tratar y el espacio para contar la historia, mayor reto. La experiencia de documentación fue tremendamente enriquecedora. Sumergirme en el Auto de Fe de las brujas de Zurragamurdi, escrito en castellano antiguo; encontrar escritos sobre el papel de la mujer en la España cristiana/judío/musulmana; o incluso un mapa de la ciudad de Huesca anterior al año 1000 y perderme por sus calles imaginando lo que habría a mi alrededor hace diez siglos... Sin duda, la fase de documentación es de las cosas más agradecidas en esto de sentarse a escribir.

Finalmente, el esfuerzo dio sus frutos en forma de relatos cortos como "El médico de Wasqa" y "La hija de Zurragamurdi".

"Las ciudades medievales aragonesas".
María Isabel Falcón Pérez
Y no, no gané ningún premio. Pero mi objetivo no era ganar, sino ponerme a prueba (qué bien queda eso a tiro pasado, ¿eh?). Me exprimí el coco y probé mi capacidad de compromiso para cumplir plazos de escritura y ceñirme a unas normas muy limitadas de espacio. Además, si no me hubiera metido a concursar, jamás habría encontrado toda esa información tan concreta, oro puro para escribir nuevos relatos. Y todo por el módico precio de enviar por triplicado algunos montones de folios, adecuadamente encuadernados, a diferentes provincias.

Tampoco puedo negar que aprendí mucho sobre lo que no hay que hacer al presentarse a un concurso, como por ejemplo nacer fuera de la ciudad que lo organiza. Podría decir que esas actitudes sospechosas que observé en varios concursos por parte de los jurados y de los organizadores no me molestaron, pero no sería cierto. Simplemente me parece que no se respeta lo suficiente el trabajo de muchos buenos escritores; gente formada que se dedica en cuerpo y alma a ello, y por supuesto mucho mejores que yo; que depositan su ilusión en esos pequeños concursos. Y hasta aquí el momento resquemor ;)




Por cierto, todas las imágenes que publicaré en este blog, son propiedad de sus respectivos autores y siempre que sea posible haré referencia a los mismos. Si cualquier autor cree que no debería publicar alguna imagen de su propiedad, solo tiene que ponerse en contacto conmigo y la retiraré inmediatamente.

La foto del mapa de Huesca medieval incluido en esta entrada, ha sido extraído de la tesis "Las ciudades medievales aragonesas", de María Isabel Falcón Pérez. Desde aquí le agradezco su trabajo que me sirvió como inspiración.

En esta entrada te cuento mi aventura en esto de hacer mapas para una novela.

Pablo.