jueves, 1 de diciembre de 2016

El Worldbuilding que te crió.

Worldbuilding, crear mundo, literatura, fantasía, hijos, niños

En las últimas semanas he seguido atentamente la publicación de un montón de artículos sobre Worldbuilding (o cómo montar un mundo estable, creíble y sobre el que las historias que escribimos o leemos fluyan con naturalidad) y, observando los contenidos de entretenimiento que consume mi princesa guerrera, me he dado cuenta de que se están haciendo muchas cosas mal desde el principio de los tiempos.

No es mi intención dar consejos a escritores sobre Worldbuilding, para eso hay otros mucho mejores que yo. Hoy solo soy un gnomo espectador más, un gnomo que viene a hablarte del Worlbuilding que te crió. O, siendo más concreto, el Worldbuilding que están mamando nuestras futuras generaciones de aventureros y aventureras...

jueves, 24 de noviembre de 2016

Presentación en sociedad de La caja de Bernit

Presentación, La caja de Bernit, Pablo Ferradas, Literatura, fantasía, juvenil

El sábado pasado, para mí fue uno de esos días que siempre había soñado vivir. Uno de esos días por los que merece la pena seguir tecleando historias y pensar en nuevos proyectos: el día de la presentación en sociedad de mi novela, "La caja de Bernit". Y tuvo de todo: discursos, risas, firmas y todas esas cosas que siempre había visto desde el otro lado de la barrera. Más de medio centenar de personas vinieron a conocer mi primera novela de fantasía juvenil, y yo no puedo estar más agradecido.

Hoy quiero compartir contigo el vídeo de la presentación de "La caja de Bernit" que hicimos en la fantástica librería Liberespacio. Espero que pases un rato agradable viéndolo y, de paso, nos conocemos un poco más. Pero antes…

jueves, 17 de noviembre de 2016

13 curiosidades de una maestra de fantasía llamada Paula de Vera.

Paula de Vera, escritora, fantasía, juvenil, Pablo Ferradas, Con Gen de gnomo

Este mes los duendes han rebuscado entre las curiosidades y las anécdotas de otra escritora de fantasía. Rellena esa jarra de grog y disponte a disfrutar de 13 curiosidades de la escritora Paula de Vera

jueves, 10 de noviembre de 2016

La magia de ilustrar una novela de fantasía.

Pablo Ferradas, ilustración, fantasía, making off, youtube, tutorial

Muy buenas, amigos y amigas.

Hoy es un día muy especial para mí. Hace unos cuantos meses, la artista Vanesa Portocarrero leyó La caja de Bernit y me propuso hacer la ilustración para la cubierta. Pues bien, hace unos días me regaló un vídeo sobre cómo la hizo. Un vídeo grabado con todo el cariño y que quiero compartir contigo.

Después de muchas semanas, reabro la categoría "El taller de Trestuercas" para estrenar el canal de Youtube de Con Gen de Gnomo y traerte la magia de ilustrar una novela de fantasía

jueves, 3 de noviembre de 2016

La fantástica historia de treinta y seis espadazos, dos amores y un caballo

Paisajes y leyendas fantásticos, Con gen de gnomo, Pablo Ferradas

Lo que son las cosas, hoy iba a hablarte sobre la leyenda del caballo que perteneció al gobernador de Loja en la era musulmana, y por el camino me he encontrado con historias de amor, intrigas palaciegas, venganzas y guerras. Y de fondo, siempre, el paisaje de la eterna Alhambra de Granada.
Como en uno de esos viajes en los que uno sabe dónde quiere acabar pero no qué aventuras encontrará por el camino, hoy te traigo la fantástica historia de treinta y seis espadazos, dos amores y un caballo

Temporada 1. Juego de sultanes.


Era el siglo XV, y las cosas se estaban empezando a complicar en los dominios musulmanes. Las calles de Granada estaban cada vez más saturadas de refugiados que acudían tras sus muros, procedentes de los territorios perdidos ante los cristianos. Territorios cristianos a los que en muchas ocasiones debían pagar impuestos para evitar ser atacados.

El caso es que hasta Granada llegaron los conocidos como Abencerrajes (“hijos del sillero”), unos guerreros procedentes del norte de África que se habían ganado el respeto en varias luchas contra el enemigo cristiano. Este clan comenzó a tener una relación estrecha con algunos sultanes nazaríes (los que mandaban), llegando a convertirse en guardias personales o tropas de élite. Tan buena fue aquella relación que incluso llegaron a contar con un palacio propio dentro de la mismísima Alhambra.

En un ambiente tan revuelto, solo era cuestión de tiempo que comenzaran con su particular Juego de Tronos. Mohamed “El cojo” destronó a su hijo y se convirtió en sultán de Granada. Nada más hacerse con el poder, comenzó a perseguir a quienes consideraba sus enemigos, entre los que estaba el susodicho clan de los abencerrajes. Estos se refugiaron en la fortaleza de Montefrío, donde contactaron con su antiguo enemigo, el rey Juan II de Castilla. Pues bien, con la ayuda del rey castellano, atosigaron a “El cojo” de tal manera que el sultán se vio obligado a plantear su rendición, nueve años después de haberse nombrado sultán, afirmando estar ya cansado, enfermo y sin voluntad para seguir luchando.

Paisajes y leyendas fantásticos, Con gen de gnomo, Pablo Ferradas
"La sala de los abencerrajes", por Auguste Asselineau
El día previsto para la abdicación, Muley Hacén y el Zagal, los hijos de “El cojo”, llamaron a los principales miembros del clan de los abencerrajes. Uno a uno, los treinta y seis dirigentes fueron invitados a entrar en palacio para recibir la abdicación delante de todos los testigos… y uno a uno los maniataron, los amordazaron y… bueno, como diría R.R.Martin, hicieron su propia adaptación de la Boda Roja en versión abdicación. En la Alhambra hay una estancia llamada la “Sala de los abencerrajes” en recuerdo de ese episodio.

TEMPORADA 2. Pasión de gavilanas.


Unos años más tarde, en las cercanías del castillo de la Higuera, en Jaen, dio inicio una historia de amor que marcaría el futuro de nuestro país. Resulta que la fortificación estaba encomendada a la Orden de Calatrava, quien había nombrado alcaide del castillo al caballero Sánchez de Solís, padre de una hermosa hija que tuvo la mala suerte de encontrarse con una patrulla de soldados musulmanes que rondaban la zona.

Isabel de Solís, que así se llamaba la joven, era tan bella que los soldados decidieron ofrecérsela como presente al sultán Mulay Hacen, para ganarse sus favores. Y acertaron de pleno, porque Mulay Hacen quedó prendado de ella y la incluyó en su harén. Sorprendentemente, lo que comenzó siendo una historia de rapto y violencia, se fue convirtiendo en una historia de amor. Isabel se convirtió al Islam adoptando el nombre de Zorayda, que significa “Lucero del Alba”, y más tarde se casó con el sultán. La pasión y las atenciones que Mulay Hacén daba a su nueva esposa no le sentaron demasiado bien a la anterior, su primera esposa, la sultana Aixa. Y era lógico, porque no solo había quedado relegada a una segunda línea dentro de la familia del sultán sino que, además, la nueva mujer ya le estaba dando nuevos hijos entre los que escoger herederos, de manera que Aixa veía peligrar las oportunidades de su primogénito, Boabdil, para heredar el trono de Granada.

Paisajes y leyendas fantásticos, Con gen de gnomo, Pablo Ferradas
Digamos que la cosa ya estaba calentita en Granada, allá por 1482.
Aixa conocía el odio que los abencerrajes sentían por Mulay Hacen, después de que participara junto a su padre en la matanza de sus líderes, así que se puso en contacto con ellos para intentar derrocarle y colocar a su hijo en el trono del sultán. Al llegar el invierno, los abencerrajes extendieron rumores entre la población de Granada, una ciudad cada vez más hacinada debido a la acogida de refugiados, sobre la falta de fidelidad de Zorayda al Islam. Con una audiencia que era un polvorín, continuaron criticando la ineptitud de un sultán que no hacía otra cosa que retroceder frente a los cristianos y perder territorios. De esta manera, la irritación popular se convirtió en tumulto.

Mulay Hacen, que no era tonto, se olió quién podía estar detrás de esa conspiración, y mandó encerrar a la sultana y a su hijo Boabdil en la torre de la Alhambra. Pero su primera mujer era más avispada. No solo selló un pacto de alianza con los abencerrajes, sino que ideó con ellos un plan de huida. De esa manera, al verano siguiente, Boabdil se descolgó de la torre de la Alhambra gracias a los velos anudados de las doncellas de la sultana. Al pie de la misma le esperaban varios abencerrajes con los caballos dispuestos para escapar de Granada.

Paisajes y leyendas fantásticos, Con gen de gnomo, Pablo Ferradas
Eh..., ¿hola? Esto es un poco embarazoso. ¿Algún abencerraje que me baje?
Apenas un mes después, Boabdil ya había conseguido apoyos suficientes como para regresar a Granada y tomar la ciudad. La batalla por las calles de Granada debió ser una auténtica guerra civil entre los partidarios de Boabdil y de Mulay Hacen. Una guerra que concluyó de manera repentina ante la incursión de un enemigo inesperado. Un enemigo común: los cristianos.

Llegaron emisarios con terribles noticias: los cristianos habían atacado la ciudad de Loja, un enclave estratégico que se interponía entre los cristianos y Granada. Ante el riesgo de perder “La llave de Granada”, como se conocía a Loja, Mulay Hacen pactó una tregua con Boabdil, que debería durar hasta que el sultán y su hermano, El Zagal, regresaran de la expedición de auxilio a Loja. La idea era dejar para después un acuerdo sobre la sucesión y el papel en la corte de los guerreros abencerrajes.

Pero Boabdil no estaba por la labor de respetar el pacto y, según se marchó su padre y su tío, se hizo con el control de La Alhambra y de Granada. Mulay Hacen y El Zagal se vieron incapaces de reconquistar la ciudad fortificada, se refugiaron en territorios afines a su causa y comenzó la guerra que hundiría al reino nazarí…

TEMPORADA 3. Mi reino por un caballo.


Yo te dije que te iba a hablar de un caballo, y de un jamelgo te voy a hablar.

Concretamente de Leal, el caballo de Aliatar. ¿y quién era el tal Aliatar? Pues un temido general musulmán que se había ganado cierto prestigio en numerosas batallas, suegro de Boabdil y, casualmente, también era el alcalde de Loja durante el ataque cristiano antes mencionado. Hay quien duda si realmente existió tal ataque o si fue una táctica para favorecer la conquista de Granada de su yerno.

Pero parece ser que sí que se produjo dicho ataque, y encabezado ni más ni menos que por el mismísimo Fernando el Católico, que llevaba tiempo frotándose las manos viendo cómo Boabdil y Mulay Hacen se inflaban a tortas el uno al otro. Ese mismo verano partió junto con un gran ejército desde la fortaleza cristiana de Priego de Córdoba hacia la ciudad fortificada de Loja. Un ejército tan grande que era complicado de asentar. Precisamente estaban liados en pleno montaje del campamento, a orillas del río Genil, cuando fueron sorprendidos por Aliatar y sus soldados. Los cristianos se vieron obligados a replegarse desordenadamente, y recordad que en la antigüedad esas eran las batallas en las que se provocaban un mayor número de bajas.

Paisajes y leyendas fantásticos, Con gen de gnomo, Pablo Ferradas
La derrota de Loja, Angus McBride.
Debido a la derrota de Loja, la plaza fuerte de Baena adquirió mayor valor para los cristianos. Su alcaide, un caballero llamado Don Pedro Manrique de Aguilar, tenía como misión defender esa parte de la frontera de los musulmanes que controlaban la cercana fortaleza e Carcabuey. Hasta este alcaide llegó un colono cristiano para advertirle de que había visto a un numeroso grupo de caballeros musulmanes escondidos en los alrededores. Pedro Manrique, que tenía un par de narices, salió en solitario a averiguar si se trataba de bandidos cristianos o musulmanes de Carcabuey. Al llegar a la zona, con lo que se encontró fue con un grupo de unos cuarenta caballeros comandados por Aliatar. Como los viejos guerreros se conocían desde hacía tiempo por combates anteriores, se trataron con amabilidad. Aliatar le dijo a Manrique que entregara sus armas y que le acompañara a la fortaleza de Carcabuey donde, según le confió, se había refugiado huyendo del conde de Cabra, un noble cristiano que le había estado siguiendo la pista y que contaba con muchos más caballeros que él.

En aquella época no se había inventado aún el dicho “La cabra tira al monte”, y Aliatar se metió por sendas altas, abruptas, estrechas y resbaladizas a causa de las lluvias de noviembre. Para evitar despeñarse, se vieron obligados a desmontar, de manera que Don Pedro y Aliatar se adelantaron del resto del grupo charlando de sus batallitas. Entonces Don Pedro aprovechó para darle un empujón a su captor y tirarlo por un terraplén enlodado que descendía hasta una zona de vegetación muy densa. Don Pedro se deslizó tras él, le arrebató su puñal y se lo puso al cuello amenazándole con degollarle si abría la boca. Cuando el resto de caballeros llegaron a su altura, empezaron a buscarles, pero entonces apareció el conde de Cabra (que había tirado para el monte... Lo admito, chiste horrible) con sus caballeros y los puso en fuga.

Reunidos finalmente el conde de Cabra, Aliatar y Manrique se pusieron a contarse otra vez sus batallitas. Se ve que entre los generales existía cierto respeto por el enemigo. El caudillo musulmán se lamentó de que sus hombres hubieran salido huyendo, y comparó su actitud con la de su caballo, que por algo se llamaba "Leal", que se había quedado esperándole en las inmediaciones. Un gran caballo que, al haber caído prisionero, seguramente perdería para siempre. Tan blanditos se pusieron unos y otros que, inexplicablemente, Manrique le concedió la libertad a Aliatar, autorizándole para que pudiera regresar a Loja a lomos de su bienamado Leal.

De esa manera, Aliatar abrió el camino a sus enemigos por unos senderos irregulares y peligrosos hasta llegar a un río que venía muy crecido. Cuando se disponían a cruzarlo, Leal se lo impidió, y les mostró un lugar mucho mejor para hacerlo, salvando a la curiosa comitiva. Cuando llegó el momento de la separación, se dieron un beso en los morros y quedaron para verse en la presentación de mi novela, donde compartirían un par de jarras de grog.

La caja de Bernit, Pablo Ferradas, presentación, literatura fantástica juvenil
¿Y por qué no? Con lo bien que parecían llevarse, yo ya me creo cualquier cosa ;P.
Después del momento "Publicidad poco subliminal", coincidirás conmigo en que es lo único que les faltaba a estos guerreros, que tanto se apreciaban cuando no se estaban moliendo a palos. Como iba diciendo, antes de separarse, Aliatar quiso agradecer su gesto y su libertad a Don Pedro regalándole su caballo (Mira que bien, osea que la lealtad no era mutua…). Don Pedro, entonces, correspondió dándole el suyo a cambio. En los días siguientes, Leal se negó a comer y cuenta la leyenda que finalmente murió de pena…

Y así es como después de tres temporadas, algunas salpicaduras de sangre y una historia de amor e intrigas palaciegas, por fin he podido ir a lo que venía: a contarte la leyenda de cómo un caballo pudo haber cambiado la historia de España…, si el tal Manrique hubiera pedido un rescate a Boabdil por la cabeza de Aliatar, en lugar de quedarse embobado con la inteligencia de su animal.

Si quieres conocer otras leyendas que sucedieron no hace tanto tiempo, y visitar lugares increíbles en compañía de este gnomo, te invito a leer los otros artículos en los que hablo de paisajes fantásticos a la vuelta de la esquina. Y si te has quedado con ganas de aventuras, te recuerdo que ya está a la venta La caja de Bernit, una novela juvenil de fantasía de la que la gente está hablando bastante bien, incluso antes de la primera jarra de grog ;).

Un abrazo.